Meditación Gassho Fernando Villasanta

Gassho es el tipo de meditación que enseñaba el maestro Usui. Esta meditación era practicada siempre antes de sus talleres o encuentros de Reiki. Con Gassho lograrás vaciar la mente fácilmente y es ideal para quienes les resulta difícil concentrarse o visualizar.
La meditación Gassho, que literalmente significa “dos manos que se juntan”, puede hacerse a solas o en grupo. Sin embargo, Las meditaciones grupales son una espléndida experiencia dado que la energía aumenta mucho
más allá de la suma de energías individuales de los participantes.
Es recomendable practicarla durante 20 o 30 minutos después de levantarse y/o de noche antes de acostarse.
Cuando practiques la meditación Gassho, siéntate con los ojos cerrados y las manos colocadas juntas frente a tu pecho. Enfoca tu atención entera en el punto de encuentro de los dos dedos del medio (dedos corazón). Trata de olvidar todo lo demás. Si durante esta meditación comienzas a pensar en el almuerzo o en el día venidero, observa ese pensamiento y déjalo ir.
No se trata de conseguir nada concreto. Relájate todo lo que puedas. Luego regresa al punto donde se unen los dos dedos del medio. Si te resulta doloroso mantener ambas manos juntas ante tu pecho durante veinte minutos, ponlas sobre tu regazo (manteniéndolas juntas) en una posición confortable y sigue meditando.También pueden ocurrir fenómenos energéticos, como que tus manos o columna vertebral se caliente mucho: obsérvalo pero no dejes que te influya. Siempre vuelve a poner el foco en los dos dedos del medio. Si debes modificar tu posición sentada, muévete de manera lenta, deliberada y conscientemente. En mi experiencia, resulta más fácil meditar cuando la columna se halla lo más recta posible, y la cabeza no se vuelca hacia delante, atrás o al costado. Imagina que tu cabeza está adosada a un globo lleno de helio, que gentilmente la mantiene en la posición perfecta. Si tienes problemas en la espalda, o no tienes la costumbre de sentarte así, recomiendo que te sientes en una silla con respaldo, y con almohadones detrás, o con tu espalda apoyada contra la pared. Básicamente no hay objeciones en meditar recostados salvo que ello nos invita a quedarnos dormidos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: